miércoles, 6 de abril de 2016

Lectura crítica: "Los ángeles de hielo"



Nunca antes me había enfrentado con una novela cuya descripción previa la situara en el género de la novela gótica con tintes sobrenaturales, de thriller y también rasgos de novela negra. Esta ha sido la primera. No puedo decir que tras su lectura haya salido agradecido a su autor, Toni Hill, por haberme descubierto un género al que volver en alguna ocasión. Lo que en un primer momento empezó por ser una lectura llena de ilusión y ganas por descubrir una historia que al menos por el planteamiento podría ser muy adictiva y atractiva para la lectura, fue poco a poco derivando en pesar y decepción durante su lectura, para acabar convirtiéndose dicha lectura en simple obligación y ganas de acabar el libro para pasar a otro.

Los ángeles de hielo” es la cuarta novela del autor y traductor barcelonés Toni Hill. Es el primer libro de este escritor que me leo y a pesar de que por planteamiento inicial, como acabo de comentar, la novela podría haber tenido potencial para ser un muy buen thriller gótico, al final se queda en un muy pobre intento de conseguir mantener al lector atento a sus páginas. La trama de la novela se desarrolla en las primeras décadas del siglo XX, y gira en torno a un edificio que en su día albergó un colegio para niñas y posteriormente, tras un desafortunado incidente en forma de incendio y fallecimiento de dos personas, pasó a convertirse en hospital psiquiátrico. El protagonista principal de la historia, si es que se puede considerar que esta novela tiene un único protagonistas principal y no varios, por no decir muchos, es un joven doctor, Frederic Mayol, que entra a trabajar en el psiquiátrico después de haber pasado por la Primer Guerra Mundial y volver ligeramente tullido.

Sin embargo me es muy complicado resumir en pocas líneas la trama y el argumento de “Los ángeles de hielo” porque creo que su autor quiso llegar mucho más lejos de lo que la propia historia principal permitiría. No se puede dudar de que la novela es muy ambiciosa, y quizá ese es su mayor pecado: es excesivamente ambiciosa. Las ganas que Toni Hill puso en elaborar un gran thriller gótico con tintes de novela negra parapsicológica se terminan por diluir por culpa de una cantidad ingente de personajes con cosas que decir y aportar a la historia, y por muchas tramas secundarias que terminan por distraer el lector de la principal. Eso es principalmente lo que le achaco a la novela, que me haya hecho ir de una trama a otra, de un personaje a otro, sin rumbo fijo, sin un objetivo claro.

Durante muchos capítulos de “Los ángeles de hielo” he tenido la sensación de que algo tenía que pasar más allá de las anécdotas o vidas de cada uno de los personajes que aparecer en la novela. Pero nunca pasaba nada. Los intentos de su autor por crear incertidumbre y duda en el lector, a veces incluso tensión y miedo, no surten efecto porque no hay una verdadera continuidad en la trama principal que es la que debería de haber sustentado todo el libro. No hay tensión uniforme y lo que creo que es peor en cualquier novela que intente ser ambiciosa, he tenido la sensación en muchas ocasiones de estar perdiendo el tiempo y eso es algo que no puedo perdonar a la hora de leer: hay mucho y muy bueno escrito y por escribir como para malgastar el tiempo en una historia que peca de ambición.

En un principio la ambición no es mala y por eso cuando comencé a leer “Los ángeles de hielo” tuve la sensación de que si su autor sabía llevar bien la trama, la novela podría llegar a ser muy interesante. Pero poco a poco a medida que avanzada el libro, que no la trama, me fui dando cuenta de que su autor empezaba a perderse introduciendo personajes secundarios para apuntalar la historia, y abriendo nuevas líneas argumentales introduciendo temas que si hubieran estado bien desarrollados, y sobre todo bien concluidos, habrían hecho de este libro algo digno de leer. No ha sido así. Lo que pretendía, con buena intención, ser una novela de tintes paranormales acaba siendo una novela negra muy al uso, sin nada de chica ni interés real.

Otro aspecto de “Los ángeles de hielo” que quiero comentar son sus personajes. Como he dicho hay muchos y para todos los gustos. Esta multiplicidad de personajes en principio no es mala siempre que se les sepa dar el protagonismo justo. Lo que pasa es que Toni Hill creo que ha pretendido ser demasiado generoso con todos y cada uno de sus personajes dándoles mucho papel haciendo que la novela pierda el sentido. No se puede pretender, por mucho que un personaje pueda tener potencial por explotar en una trama, que todos los personajes de una novela tengan un papel fundamental. Eso termina por cansar y también por perder al lector intentando recordar qué papel juega cada uno en la historia. Al final esta novela deja al lector con la impresión de no saber qué importancia tiene cada personaje ni donde encajarlo en el complicadísimo puzle sin sentido creado por su autor. Y lo peor es que al final el lector se queda a medias en muchas tramas secundarias ya que éstas no terminan ni concluyen o lo hacen de manera muy rápida y simple. De hecho el propio final de la novela es, desde mi punto de vista decepcionante por lo precipitado que parece, como si su autor hubiera querido quitársela de en medio cuanto antes.

Antes de leer esta novela, y como nunca antes me había leído una novela gótica, yo tenía otra impresión de lo que una novela de estas características y clasificada dentro de este género podía implicar. Por esto he quedado muy defraudado con “Los ángeles de hielo”. Tengo la impresión no de haber leído un thriller psicológico paranormal con personajes oscuros y trastornados cuyos fantasmas acechan en cualquier rincón oscuro de sus perturbadas mentes. Esta novela no es gótico, sino más bien una novela negra muy básica por haber pretendido ser demasiado ambiciosa. Como su propio nombre indica me he quedado helado, pero no por haber pasado miedo leyendo la novela, sino porque no me ha transmitido nada.

Además, aunque esta es una apreciación mucho más personal y quizá no debería hacerla, sinceramente creo que “Los ángeles de hielo” carece de un estilo que enganche. Ya he dicho que Toni Hill ha pecado de ambición y que a la novela le sobran tramas secundarias y personajes que no aportan realmente nada tan relevante como para darles tanto contexto, pero además esto ha hecho que en ocasiones la novela pierda el norte y la escritura de la misma no sea buena, tanto que creo que le ha faltado una buena revisión del estilo por parte de su autor.

No puedo decir, ni lo voy a hacer, que “Los ángeles de hielo” me haya gustado. Durante toda la novela he estado esperando que pasara algo que salvara en parte la historia y pudiera hacerme criticar el libro de manera menos dura. Pero eso que esperaba no ha llegado en ningún momento. Esta es una novela excesivamente ambiciosa en la que su autor pretende crear una gran historia gótica psicológica pero que simplemente acaba siendo una simple y mediocre novela negra con muchos personajes, muchas tramas secundarias sin final convincente en ninguna y con un final general que termina por deslucir lo que podría haber sido, si su autor se lo hubiera planteado con un poco más de humildad, una novela al menos aceptable.

Caronte.

3 comentarios:

  1. Hola.
    La verdad es que sí que es una pena porque prometía. Intentar abarcar con mucho nunca funciona, ni en literatura ni en la vida.

    Me ha gustado el tipo de reseña, así que me quedo por aquí =).

    Un saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por lo que me toca, y sé bienvenido!! :D

      Eliminar
  2. Hola.
    La verdad es que sí que es una pena porque prometía. Intentar abarcar con mucho nunca funciona, ni en literatura ni en la vida.

    Me ha gustado el tipo de reseña, así que me quedo por aquí =).

    Un saludo!

    ResponderEliminar